Foto: Fundación La Alameda

Fundación La Alameda presentó su plataforma Agenda Oculta para
informar a la ciudadanía sobre sus denuncias a empresas textiles y sobre
los prostíbulos clandestinos.

A mérica Latina vive una de las etapas más promisorias en la historia de su desarrollo político. La mayoría de los países de la región cuenta con democracias electorales y una ampliación de su ciudadanía política. Sin embargo, la conquista de regímenes democráticos en términos de acceso al poder no siempre se corresponde con un avance similar en la forma de ejercer la autoridad ni en la calidad de la gobernabilidad y la efectividad institucional de los gobiernos.

 

En los últimos años las democracias latinoamericanas se han visto desafiadas por un contexto  de crecientes expresiones de inseguridad humana, ligadas a riesgos colectivos como el delito organizado, la inseguridad ciudadana y la violencia, los cuales vulneran el ejercicio de la ciudadanía y los derechos humanos. Asimismo, la persistente fragilidad de instituciones estatales y, en algunos casos, la erosión de la capacidad estatal para cumplir con sus funciones básicas y la provisión de  bienes públicos, termina impactando negativamente en la legitimidad y sostenibilidad de la democracia, lo que tiene claras expresiones al interior de los países y en extensas áreas de las ciudades.

 

A la brecha entre el acceso y el ejercicio del poder, se le suma la “para-institucionalidad” como factor de creciente visibilidad en los sistemas políticos, cuando las reglas de juego, acuerdos tácitos y espacios informales o ilegales capturan la institucionalidad democrática para ponerla al servicio de intereses espurios, anulando la capacidad del estado de construir y proveer bienes públicos de interés común.

 

Ante dicho contexto, se requiere una nueva mirada sobre la gobernabilidad y el ejercicio del poder, así como estrategias innovadoras que, desde la sociedad civil, el sector gubernamental y el privado, contribuyan a la resolución de problemas de acción colectiva, es decir, a la creación y fortalecimiento de instituciones sostenibles para la provisión de bienes públicos, particularmente de aquellos con mayor incidencia en la calidad de la política y su ejercicio. 

 

El trabajo de Avina en Institucionalidad

Desde sus primeros años, Avina integró la gobernabilidad democrática como una dimensión central de su perspectiva sobre el desarrollo sostenible. Desde entonces ha apoyado a cientos de líderes y organizaciones comprometidas en agendas de cambio colectivo para el desarrollo democrático. La maduración institucional de nuestra organización, la lectura de las tendencias emergentes y la adaptabilidad a las señales del contexto, han llevado a Fundación Avina a crear una nueva oportunidad que se nutre de nuestra trayectoria, pero al mismo tiempo busca responder a los desafíos que enfrenta la gobernabilidad y la política democrática en nuestros días.


La agenda que impulsa Avina para promover una institucionalidad orientada hacia la seguridad humana y la calidad de la gobernabilidad está basada en una comprensión de los factores políticos que inciden en el desarrollo y en una apuesta por la innovación política para la creación o mejora de la institucionalidad vigente, lo que significa soluciones creativas y arreglos sostenibles que contribuyan, desde la cooperación conjunta de actores diversos (agentes de cambio), al cierre de las brechas que restan legitimidad y sentido a la democracia para la vida cotidiana de la ciudadanía.


Desde fines de 2012, el equipo de Institucionalidad de Avinase ha abocado a dialogar y convocar a distintos aliados de la sociedad civil para repensar estrategias innovadoras en el ámbito del fortalecimiento de las capacidades estatales y el reconocimiento de la responsabilidad pública del mercado y sus agentes en la provisión de bienes públicos, más allá de sus intereses particulares. Argentina y México conforman la pareja piloto en la actuación de nuestra nueva oportunidad. En Argentina impulsamos una agenda de cambio en materia de reducción de riesgos y protección frente a un creciente contexto de inseguridad humana (delito organizado). En México nos orientamos a la valorización del Estado como un bien público para la calidad de la gobernabilidad, explorando nuevas formas de creación de capacidad estatal y provisión de bienes públicos.


Esta agenda de cambio busca contribuir al fortalecimiento de las capacidades estatales y de articulaciones intersectoriales colectivas, a través de innovaciones políticas e institucionales, que permitan promover soluciones duraderas, efectivas y replicables en el camino de la seguridad humana en América Latina.

 

Estos son algunos de los resultados de la Oportunidad de Desarrollo Institucionalidad obtenidos en el 2012:

 

Lucha contra la explotación laboral y sexual en Argentina

En Argentina, la Fundación La Alameda ―aliado de Avina― continúa generando impactos públicos en su lucha contra la impunidad y el avance de los negocios basados en la explotación laboral y sexual de las personas. En el 2012 presentó su plataforma Agenda Oculta, a través de la cual se informa a la ciudadanía de manera pública sobre sus denuncias a empresas textiles y sobre los prostíbulos clandestinos que operan en los núcleos urbanos. A fin de año logró sumar el apoyo directo de la Confederación General del Trabajo (CGT) al presentar de manera conjunta la Campaña Nacional Contra el Trabajo Esclavo, y acordar realizar movilizaciones públicas y denuncias judiciales contra los empresarios que explotan laboralmente a sus trabajadores.

 

Nuestros principales aliados y coinversores para el 2013 serán:
  • En el actual momento de construcción colectiva de la agenda de Institucionalidad, estamos procurando estructurar alianzas sólidas con actores de la sociedad civil, el ámbito empresarial y el sector gubernamental. Trabajaremos con agentes de cambio como organizaciones de interés público, líderes sociales, líderes empresariales y de opinión pública, innovadores gubernamentales y medios de comunicación. También buscamos construir alianzas con centros e institutos de investigación, actores internacionales como think tanks, fundaciones filantrópicas, agencias de cooperación para el desarrollo y organismos internacionales.