Para pensar en el futuro y decidir cómo trabajaríamos en los próximos años, además de reflexionar sobre nuestra contribución al desarrollo sostenible en América Latina, consideramos necesario preguntarnos qué aprendizajes adquiridos nos llevarían a refinar nuestro abordaje para ser aún más efectivos.


Aprendizaje institucional

Avina nació con la convicción de ser una organización de aprendizaje. Esto le ha dado la oportunidad de reflexionar sobre sus fundamentos y acciones para generar y adoptar cambios que la han fortalecido ante los desafíos de cada momento y han garantizado una mejor contribución al desarrollo sostenible en América Latina. Avina aprendió que la capacidad de generar las transformaciones que demanda una sociedad en evolución permanente depende de ser lo suficientemente abierta y dinámica para acompañar el avance de la sociedad, y de tener la capacidad de innovación interna capaz de realizar los ajustes estratégicos necesarios.

Desarrollo Sostenible 

Desde su creación, Avina ha tenido la misión de contribuir al desarrollo sostenible, pero en este tiempo muchos se han cuestionado si un desarrollo sostenible es posible. Avina sigue apostando a la sostenibilidad: un equilibrio a largo plazo entre las necesidades económicas, sociales y ambientales. Al mismo tiempo, hemos aprendido que este equilibrio es un juego político con intereses poderosos que defienden los desequilibrios que las benefician. Asimismo, no hay posibilidad de sostenibilidad si no se reconocen los límites reales que nos impone la naturaleza. El desarrollo sostenible exige una incidencia por parte de actores económicos, gubernamentales y cívicos, en políticas e instituciones públicas, en una economía que incorpore los límites socioambientales, y en la producción de bienes públicos (de beneficio común).

Gestión de resultados (logros) 

Toda organización, en primer término, puede definirse como un espacio que combina un marco teórico con un quehacer concreto que determina la consistencia entre lo que enuncia que hace y lo que verdaderamente logra realizar. Para medir esa consistencia, Avina creó un sistema de monitoreo de resultados que denominamos “gestión de logros”. Para Avina los “logros” son cambios concretos que mejoran las condiciones en la sociedad y a los cuales Avina y sus aliados han contribuido. Este sistema no es perfecto, pero nos estimula siempre a preguntar ¿qué ha cambiado? y a identificar si nuestra contribución ha sido relevante.

Puentes entre sectores 

Avina es una organización sin fines de lucro fundada por un empresario y vinculada a un grupo de empresas. Siempre ha buscado identificar las mejores prácticas ―sean del mundo empresarial, de las organizaciones cívicas o del sector académico― y ponerlas al servicio de su misión. Hemos aprendido con los años que la generación de cambios de escala relevante en la sociedad depende de la construcción de coaliciones con aliados de diferentes sectores. Algunos nos han criticado por apostar a la posibilidad de forjar alianzas entre emprendedores, empresas, organizaciones de la sociedad civil e instituciones gubernamentales, pero la mayoría ya reconoce que solamente mediante una masa crítica multisectorial son posibles los cambios sistémicos necesarios para el futuro. En nuestra experiencia ha sido un elemento constante en los impactos más importantes que hemos acompañado en los últimos 15 años.


América Latina 

Nuestro continente enfrenta muchos desafíos como la inequidad, la exclusión y la baja institucionalidad, pero también se le ha reconocido su potencial de progreso para las próximas décadas. Por su riqueza natural ―de agua, biodiversidad, bosques y tierras fértiles―, América Latina representa una de las geografías mejor dotadas para enfrentar los escenarios de escasez que se proyectan a medio siglo. La huella ecológica de la región es bastante reducida en comparación con otras geografías y se puede producir más prosperidad sin aumentarla. En términos demográficos, la región disfruta de una población todavía compatible en sus dimensiones con la base de recursos naturales, mayoritariamente urbana (que hace más eficiente la provisión de servicios), y caracterizada por el “bono demográfico” de jóvenes que pueden crear condiciones de mayor prosperidad. No hay ninguna otra región con tantas ventajas. Si América Latina logra superar sus retos históricos puede convertirse en una fuente de modelos innovadores para un mundo más sostenible.